La dieta vegetariana y sus variantes han entrado con fuerza en nuestra alimentación y mucha gente y cada vez más, se están adhiriendo a este tipo de vida, tanto por temas de concienciación por protección al animal, como por prevención y tratamiento de muchas enfermedades, entre las que están: diabetes tipo II, enfermedad cardiovascular, enfermedades autoinmunes, tales como psoriasis o dermatitis atópica, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, etc

En nuestra vida diaria debido a la presión social sucumbimos y tendemos a comer más de lo que nuestro cuerpo necesita para estar sano y mantener unos hábitos de vida saludables. Debemos aprender a decir NO si queremos realizar un cambio en nuestra alimentación, para conseguir un estilo de vida saludable.