El cambio entre temperaturas frías en el exterior y temperaturas secas y calientes dentro de los sitios puede aumentar el riesgo de infección. Además la poca luz del sol baja los ánimos, lo que puede agravar la situación.

Tradicionalmente los frutos secos no se incluían en las dietas de control de peso debido a su alto contenido calórico, pero los últimos estudios demuestran que sus propiedades nutricionales son tan importantes que en pequeñas cantidades, sí son altamente recomendables.