Categories Menu

Publicado por el mar 16, 2016 en Embarazo |

ÁCIDO FÓLICO Y EMBARAZO

H26-93385

El embarazo és una etapa de extraordinario desarrollo celular en el que los requerimientos de vitaminas y ácido fólico han de controlarse adecuadamente. Un desarrollo fetal sin el aporte necesario de ácido fólico puede exponer al recien nacido a deformaciones del tipo espina bífida y ocasionar una invalidez de carácter permanente.
Los requerimientos de ácido fólico se incrementan como respuesta a la demanda de eritropoyesis y crecimiento fetoplacentario, así como por una excreción urinaria aumentada.

La carencia de ácido fólico en la gestante, puede producir anemia megaloblástica, e incluso si el padecimiento de esta deficiencia se da en las primeras 10 semanas de gestación, se ha llegado a asociar a la posibilidad de aumentar el riesgo de malformaciones congénitas fetales.
Este hecho, hace que el aporte adecuado de esta vitamina resulte de gran importancia, tanto desde el momento en que se planifique el embarazo, como durante toda la época fertil de la mujer.

Expertos en nutricion y autoridades sanitarias llevan años prodigando el empleo de suplementos de ácido fólico en el embarazo; no obstante, el estudio publicado por el British Médical Journal advierte que sólo una cuarta parte de las mujeres embarazadas toma en serio dicha recomendación.
El ácido fólico se encuentra en la mayoría de las multivitamínas o en suplementos específicos sólo de ácido fólico. En los alimentos, el folato o ácido fólico se encuentra en dosis pequeñas, sin que por ello debamos menospreciarlo. Mujer embarazada comiendo
Las mejores fuentes de folato son las verduras de hojas verdes, como espinacas, acelgas, berros, parte verde de las hojas de la lechuga, canonigos, hoja de roble y rúcula, las legumbres, como lentejas, frijoles, alubias y judías, junto los espárragos, las pipas de girasol, el germen de trigo, el brócoli, el tomate y la zanahoria, además de frutas como la naranja, el melón, el pomelo y la piña, al igual que los brotes de soja, las almendras y avellanas.

Es importante tener en cuenta que el acido fólico es una vitamina que se destruye fácilmente con el calor de la cocción, por tanto, prolongados tiempos de cocción y grandes cantidades de agua durante el hervido, pueden disminuir los valores de referencia.
Por eso, como medida profiláctica, se recomienda la suplementación con al menos 0´4 mg /día adicionales a la dieta en la étapa previa a la gestación, y en la etápapericoncepcional (desde 3 meses antes hasta 10 semanas después). No obstante, en mujeres con antecedentes de dichas malformaciones congénitas, las dosis recomendadas serían muy superiores.