Beneficios de las dietas vegetarianas para la salud

Estudios recientes apuntan a que llevar una alimentación vegetariana reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y se asocia a una disminución de los niveles de presión arterial y del “colesterol malo”. Aunque este tipo de dieta puede ser beneficiosa, es importante recordar que también puede motivar carencias nutricionales si la elección y consumo de alimentos no son los adecuados.

Existen muchos defensores de la dieta vegetariana e investigaciones que apuntan a que su práctica mejora la salud de quien la sigue. En concreto, un estudio reciente publicado en el Journal of American Medical Association (JAMA) asocia las dietas vegetarianas con un menor riesgo de muerte, aunque la relación no está bien establecida.

En otro estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition, se concluyó que el consumo frecuente de legumbres reduce en un 14% el riesgo de sufrir cardiopatía isquémica (infarto o angina de pecho). Otro metaanálisis realizado por investigadores de la Universidad de Toronto y publicado en Canadian Medical Association Journal, llegó a la conclusión de que las personas que comen legumbres una vez al día durante una media de seis semanas reducen los niveles de colesterol LDL (el llamado “colesterol malo”) en 0,17 mmol/L, lo que equivale a una disminución del 5% en los niveles de colesterol LDL y a una reducción potencial de muerte por enfermedad cardiovascular de entre el 5 y el 6%.

La razón de que las legumbres sienten tan bien a nuestro corazón se encuentra en su composición. En concreto, las legumbres son ricas en proteínas (17-25%), hidratos de carbono de bajo índice glucémico (55%) y fibra (11-25%), lo que las hace imprescindibles en el equilibrio metabólico, disminuyendo la absorción de colesterol y azúcares, por lo que deben incluirse siempre en una dieta cardiosaludable. Además contienen varios micronutrientes, minerales (calcio, hierro y magnesio) y vitaminas del grupo B.

Según un estudio publicado en el JAMA, la dieta vegetariana se asocia a una disminución de los niveles de presión arterial. Tras el análisis de los estudios observacionales concluyeron que las personas que seguían una dieta vegetariana tenían una presión arterial sistólica 7 mmHg inferior a los consumidores habituales de carne y una presión diastólica unos 5 mmHg más baja. Por otra parte, los datos extraídos de los ensayos clínicos sugerían que la reducción era de 5 mmHg y 2mmHg respectivamente. En cualquier caso, se demostró que una dieta basada en productos vegetales reduce la hipertensión.

El Dr. Pedro Betancor, director del comité científico del Programa de Alimentación y Salud de la Fundación Española del Corazón (PASFEC), afirma que, “la dieta basada en productos vegetales no sólo disminuye los niveles de tensión arterial sino que también ayuda a reducir el colesterol (ya que se consume un menor número de calorías), la aparición de diabetes, la obesidad y, por consiguiente, el riesgo cardiovascular total. Así, las personas que basan su alimentación en productos vegetales podrían beneficiarse de una reducción de entre el 20 y el 30% de padecer enfermedades cardiovasculares”.

Desde el Método novaLine siempre insistimos en la importancia de llevar una dieta equilibrada y variada, que incluya el consumo de frutas y verduras a diario, cereales, legumbres, lácteos, aceite de oliva, pescado, carnes y en la que se eviten aquellos productos ricos en grasas saturadas. Aquellas personas que se decantan por llevar una dieta vegetariana, ovolactovegetariana, ovo vegetariana, vegana. etc… deben tener cuidado a la hora de elegir los alimentos que consumen para conseguir el aporte nutricional que necesitan.

El consumo diario de proteínas, vitaminas y minerales dependerá de la elección de los alimentos que hagamos, por lo que es importante estar informados de la composición nutricional de los alimentos que consumimos. Esto permitirá saber, por ejemplo, que aunque los huevos y los lácteos aportan proteínas de muy buena calidad, este suplemento también se puede conseguir si se realizan combinaciones adecuadas de legumbres con cereales (lentejas con arroz, soja con trigo y sésamo, alubias con maíz, etc.). Es por ello que es imprescindible que la dieta vegana incluya la combinación de legumbre con cereales, ya que conjuntamente aportan al organismo los aminoácidos que faltan. O que para evitar el déficit de calcio, hierro y vitamina B12 es importante consumir alimentos que aportan estos nutrientes, como las lentejas, algas marinas, quinoa, cuscús, soja en grano o germinada, verduras de hoja verde. Asimismo, si se quiere favorecer la absorción del hierro, nada mejor que consumir las legumbres o las verduras de hojas verdes, como las espinacas o acelgas, junto con alimentos ricos en vitamina C (naranja, fresas, kiwi, papaya, etc.).

Ante la duda, nada mejor que consultar a nuestras asesoras novaLine para que hagan un análisis de carencias y desórdenes alimenticios y nos recomienden una dieta equilibrada, variada y adecuada a nuestro ritmo de vida.

Fuentes:

Fundación Española del Corazón

Medline

Isabel Cebrian
i.cebrian@novadiet.es