Siempre hablamos de la importancia de llevar una alimentación sana y equilibrada, acompañada de buenos hábitos en cuanto a ejercicio y estilo de vida, pero hoy voy a hablar de los riesgos de una costumbre en alza: la comida ultraprocesada, y los esfuerzos que se llevan a cabo desde distintos frentes para que la sociedad tome conciencia y elija en consecuencia.
La “batalla contra el sobrepeso” es la máxima preocupación para muchas personas, pero también estar extremadamente delgado puede provocar problemas de salud. Las grasas tienen una mala reputación por provocar sobrepeso y obesidad. Sin embargo, no todas las grasas son malas.

En los últimos años hemos sufrido un gran cambio en nuestros hábitos alimentarios. El aumento de la población urbana ha hecho que los alimentos frescos pasen más tiempo en tránsito desde que se recolectan hasta que llegan a nuestra mesa. Eso, y otros factores como el estrés, o la incorporación de la mujer al trabajo, también ha supuesto un aumento en el consumo de productos prefabricados listos para su consumo. Cada una de las etapas al que se someten los alimentos, tanto en la preparación como en su almacenamiento, produce una pérdida inevitable de vitaminas.

Las vitaminas no responden por igual a los agentes físicos (calor, luz, humedad) y químicos (oxidantes, pH...).

La educación nutricional y la adquisición de hábitos alimentarios forma parte de la cultura alimentaria que una persona adquiere a lo largo de su vida. Podemos reeducar a nuestro organismo mediante una dieta equilibrada y el ejercicio físico.
¿Cómo sabemos si nuestra alimentación es saludable? Para ello tendremos que ver los alimentos y productos que componen nuestra alimentación. A continuación vamos a hablar sobre los alimentos que deben estar en nuestro día a día. Para ello, años atrás, hemos estado utilizando la pirámide alimentaria, pero esta ya ha quedado obsoleta. No hay que comer menos y hacer más ejercicio, hay que comer mejor y hacer mejor ejercicio. ¿Cómo podemos comer mejor? ¿Nos guiamos por la pirámide alimentaria? La mejor opción será guiarnos por el PLATO DE HARVARD, el cual explicamos a continuación

Un estilo de vida saludable conlleva muchas decisiones. Entre ellas, la elección de una dieta o un plan de alimentación equilibrado. Entonces, ¿cómo se elije un plan de alimentación saludable?

carpaccio de champiñones

Para estos meses de verano una receta fresquita con champiñones y tomate, un plato sencillo, pero sabroso y refrescante.

Los champiñones destacan por ser una de las setas más populares y más consumidas.

Con respecto a sus propiedades, no hay duda que desde el punto de vista nutricional destacan por su altísimo contenido en proteínas de alto valor biológico (de buena calidad), lo que significa que aportan todos los aminoácidos esenciales. Esta variedad de seta, contiene cerca de un 95% de agua.

 

dejar-de-fumar

Es bien sabido que mucha gente aumenta de peso al dejar el hábito de fumar, pero no es algo que pase de manera automática, hay ciertos desencadenantes por los que la gente tiende a coger algunos kilos al abandonar este hábito.

  legumbresLas legumbres son el fruto de las plantas de la familia de las leguminosas, formado por dos vainas y por las semillas que hay en su interior. Estas semillas de las leguminosas, secas y duras en su estado natural, se consumen después de haber sido preparadas culinariamente de diversas formas. Hay un número bastante amplio de especies, pero en alimentación se utilizan aproximadamente unas 200. Entre ellas las más consumidas estarían la judía (Phaseolus vulgaris), el guisante (Pisum sativum), el haba (Vicia faba), el garbanzo (Cicer arietinum), la lenteja (Lens culinaris), la soja (Glycine max) y el cacahuete (Arachis hypogea).

Han sido un ingrediente fundamental en la dieta mediterránea, sin embargo, parece ser que en los últimos años este consumo ha descendido. Este año 2016, la Asamblea General de la ONU ha declarado el Año Internacional de las Legumbres bajo el lema Semillas nutritivas bajo un futuro sostenible, con la finalidad de “crear conciencia de los beneficios de las legumbres, promover su producción y comercio, y fomentar nuevos usos en toda la cadena alimentaria”.

Vamos a analizar la necesidad de incluir este grupo de alimentos tanto en las dietas de control de peso, como en una alimentación equilibrada.

En primer lugar hay que recalcar que se recomienda consumir legumbres dos veces por semana, sin perder este hábito durante los meses de verano, período en el que se podrían consumir en ensaladas frías o cremas.

Por Maricle García, asesora novaLine

Integrados en la dieta cotidiana, te permitirán gestionar mejor el estrés y sus síntomas.

Tensión nerviosa

Un reciente estudio realizado en Finlandia, ha demostrado que el I.M.C. o Índice de Masa Corporal -el que mide la relación entre peso y altura e indica el grado de sobrepeso y, más raramente el bajo peso, respecto a otros individuos-, es más elevado en las personas que comen a causa del estrés y en las que consumen mayor cantidad de alimentos propios del “fast food”, como las salchichas, las hamburguesas o las pizzas.