La alimentación y un buen estado nutricional son muy importantes para un correcto estado de salud en todas las edades. En el caso de la edad madura , la nutrición es fundamental para un proceso de envejecimiento saludable, para evitar la aparición de muchas enfermedades ( artrosis , osteoporosis , diabetes , hipertensión ….) y para el control y curación de las dolencias que se padecen con la edad.

Nuestras necesidades nutricionales no son las mismas según vamos cumpliendo años. A medida que envejecemos hay que reducir las calorías y potenciar las proteínas, la fibra, el agua, las vitaminas y el calcio de nuestra dieta. Y además, comer más a menudo.

El ser humano está colonizado por bacterias. Desde que nacemos, estos pequeños microorganismos van poblando nuestra piel, vías respiratorias, tracto digestivo, vías urinarias… van creciendo en número, forman colonias y nos sirven de barrera protectora para evitar el sobrecrecimiento de las bacterias patógenas.
La obesidad y el envejecimiento juntos suponen un grave problema. En los ancianos el sobrepeso no es un tema estético sino que es un problema de salud

Todos tenemos claro que cuanto más nos cuidemos y avancemos con la edad de forma saludable, mejor estaremos física y mentalmente. Llevar una alimentación saludable y practicar ejercicio físico a lo largo de nuestra vida, hace que cuando lleguemos a una edad más avanzada, nuestro cuerpo sea capaz de trabajar y reaccionar en buenas condiciones, a los nuevos cambios que se producen en el organismo. Estos afectarán a nuestro metabolismo, al sistema circulatorio, sensorial, gastrointestinal, neurológico, inmunológico y también a nuestras necesidades energéticas.

El aumento de la esperanza de vida está cambiando la forma que tenemos de ver la “vejez”. En la actualidad, existe un incremento del porcentaje de personas de la llamada “tercera edad”, que no sólo quieren cumplir años o vivir más tiempo, también se busca una vida activa tanto física como mental. La OMS ya define lo que denomina “Envejecimiento Activo”

nutricion en edad avanzada

La esperanza de vida ha aumentado en la mayoría de los países europeos, un hecho que se refleja en los parques, en las residencias, en las salas de las consultas médicas y, también, en los hospitales. El tiempo no pasa en balde y los años no solo se adivinan en las arrugas sino en la salud en general. Con la edad, el organismo experimenta diversas modificaciones físicas, fisiológicas y psicosociales que hacen que nuestras necesidades nutricionales varíen. Vamos a explicar  cuáles son los principales cambios que se producen al envejecer, cómo organizar la nutrición  para esta etapa de la vida y cuál la importancia de esos pequeños caprichos a la hora de comer.

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El aumento de la esperanza de vida en la sociedad actual ha dado lugar a un aumento de la población en la franja de edad de 60 años en adelante, a la que denominamos tercera edad. Según la OMS, entre 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%. Una alimentación sana y la práctica habitual de actividad física constituyen los dos elementos claves que definen la esperanza de vida de las personas. Ambos factores influyen en la promoción de la salud y prevención de enfermedades en las personas mayores, por tanto, la práctica de ejercicio físico y el cuidado de la alimentación no sólo es importante en la infancia o adolescencia, sino que la tercera edad es también un periodo muy apropiado para poder alcanzar los beneficios que nos aportan. Además de la alimentación y la actividad física debemos tener en cuenta otros factores a cuidar para envejecer de formas saludable, como pueden ser: 1-      Evitar tóxicos como el tabaco y el alcohol.

Cerebro

Nuestro organismo controla la hidratación de manera muy eficaz. Tenemos un conjunto de sensores que ayudan a controlar nuestro nivel de hidratación. La pérdida de líquidos dispara una catarata de señales que alertan al centro de la sed que está ubicado en nuestro cerebro. Este nos obliga a beber.

  A lo largo de nuestra vida el requerimiento esencial para desarrollar lo que nos propongamos está basado en las buenas condiciones que tengamos, fisiológicas, intelectuales y emocionales. Es verdad que todos queremos vernos y sentirnos bien, pero la realidad es que los hábitos que adquirimos condicionan nuestra salud en cualquier etapa de la vida. Mucho más aún en la vejez. ANCIANOS2 Con el pasar de los años se van acentuando graves problemas de salud, los cuales no siempre son detectados a tiempo, o cuando se detectan ya es demasiado tarde. De esta manera, nos vemos obligados a invertir grandes cantidades de dinero en intentar curar nuestras enfermedades, cuando se pudo haber evitado en un gran porcentaje. Por ello, debemos prestar atención al ejercicio que practicamos y, mucho mas aún, a nuestra nutrición.