En este articulo vamos a hablar de enfermedades que aunque no son exclusivas de la edad avanzada , si que hay una mayor probabilidad de padecerlas al hacerse mayor, y que deterioran la calidad de vida de éstas personas. No todas ellas se pueden evitar, pero muchas podríamos prevenirlas con unos buenos hábitos a lo largo de la vida.
El envejecimiento es un proceso natural y progresivo que cada uno de nosotros experimenta con diferente intensidad. En esta etapa de la vida se producen alteraciones estructurales y funcionales en los diferentes tejidos del organismo. Estas alteraciones funcionales pueden llevarnos a un estado de desnutrición. Como ejemplos podemos hablar de la disminución de las papilas gustativas y la capacidad olfativa, así como la producción de saliva . El tránsito de los alimentos por el esófago también se hace más lento y hay una menor secreción de ácido en el estómago, lo cual afecta a la digestión de los alimentos que comemos. También es frecuente la intolerancia a la lactosa, lo que limita el consumo de algunos lácteos, y la alteración de la capacidad de masticación, con lo que disminuye el consumo de alimentos como la carne.
En la actualidad, diversos estudios muestran que la inactividad y la falta de ejercicio son razones que facilitan el desarrollo de enfermedades y que existe una relación entre actividad física y mortalidad. Las personas con buenos hábitos y quienes realizan algún tipo de tonificación en la edad adulta, tienen menor riesgo de padecer enfermedades crónicas o una muerte prematura. Son múltiples los beneficios que conlleva efectuar una actividad física cuando se es adulto mayor. Un buen ejemplo es caminar, ya que ayuda a mejorar nuestra salud y a permanecer independientes por más tiempo.
El envejecimiento se presenta como un proceso de reducción de las capacidades y funciones del individuo, pero cada persona lo alcanza de una manera diferente. Así, puede haber ancianos longevos en perfectas facultades físicas y mentales, y adultos relativamente jóvenes cuyo estado de salud se encuentra seriamente deteriorado.
La pérdida de memoria se caracteriza por la aparición de pequeños despistes, o la dificultad para rescatar recuerdos muy recientes o pasados. Los recuerdos pueden ser almacenados a corto o largo plazo, según la importancia que le demos a ese recuerdo. Y nuestra memoria trabaja 24 horas al día, por lo que es normal que con el paso de los años el cerebro y nuestras neuronas se deterioren
La desnutrición tiene lugar cuando un cuerpo no obtiene los nutrientes suficientes de los alimentos que consume y son necesarios para funcionar correctamente. Los nutrientes incluyen: grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales.
Se trata de uno de los trastornos más comunes entre la población, aumentando su frecuencia a partir de los 60 años y siendo más común en mujeres que en hombres. Todos hemos sufrido en algún momento estreñimiento leve y transitorio, por ejemplo, al cambio de dieta, en unas vacaciones, por un problema emocional. En estos casos no reviste mayor importancia y se puede solucionar fácilmente. El problema estriba cuando el estreñimiento se prolonga en el tiempo y se convierte en un estreñimiento crónico.

La alimentación y un buen estado nutricional son muy importantes para un correcto estado de salud en todas las edades. En el caso de la edad madura , la nutrición es fundamental para un proceso de envejecimiento saludable, para evitar la aparición de muchas enfermedades ( artrosis , osteoporosis , diabetes , hipertensión ….) y para el control y curación de las dolencias que se padecen con la edad.

Nuestras necesidades nutricionales no son las mismas según vamos cumpliendo años. A medida que envejecemos hay que reducir las calorías y potenciar las proteínas, la fibra, el agua, las vitaminas y el calcio de nuestra dieta. Y además, comer más a menudo.

El ser humano está colonizado por bacterias. Desde que nacemos, estos pequeños microorganismos van poblando nuestra piel, vías respiratorias, tracto digestivo, vías urinarias… van creciendo en número, forman colonias y nos sirven de barrera protectora para evitar el sobrecrecimiento de las bacterias patógenas.