En la actualidad, diversos estudios muestran que la inactividad y la falta de ejercicio son razones que facilitan el desarrollo de enfermedades y que existe una relación entre actividad física y mortalidad. Las personas con buenos hábitos y quienes realizan algún tipo de tonificación en la edad adulta, tienen menor riesgo de padecer enfermedades crónicas o una muerte prematura. Son múltiples los beneficios que conlleva efectuar una actividad física cuando se es adulto mayor. Un buen ejemplo es caminar, ya que ayuda a mejorar nuestra salud y a permanecer independientes por más tiempo.
El envejecimiento se presenta como un proceso de reducción de las capacidades y funciones del individuo, pero cada persona lo alcanza de una manera diferente. Así, puede haber ancianos longevos en perfectas facultades físicas y mentales, y adultos relativamente jóvenes cuyo estado de salud se encuentra seriamente deteriorado.
La pérdida de memoria se caracteriza por la aparición de pequeños despistes, o la dificultad para rescatar recuerdos muy recientes o pasados. Los recuerdos pueden ser almacenados a corto o largo plazo, según la importancia que le demos a ese recuerdo. Y nuestra memoria trabaja 24 horas al día, por lo que es normal que con el paso de los años el cerebro y nuestras neuronas se deterioren
La desnutrición tiene lugar cuando un cuerpo no obtiene los nutrientes suficientes de los alimentos que consume y son necesarios para funcionar correctamente. Los nutrientes incluyen: grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales.
Se trata de uno de los trastornos más comunes entre la población, aumentando su frecuencia a partir de los 60 años y siendo más común en mujeres que en hombres. Todos hemos sufrido en algún momento estreñimiento leve y transitorio, por ejemplo, al cambio de dieta, en unas vacaciones, por un problema emocional. En estos casos no reviste mayor importancia y se puede solucionar fácilmente. El problema estriba cuando el estreñimiento se prolonga en el tiempo y se convierte en un estreñimiento crónico.

La alimentación y un buen estado nutricional son muy importantes para un correcto estado de salud en todas las edades. En el caso de la edad madura , la nutrición es fundamental para un proceso de envejecimiento saludable, para evitar la aparición de muchas enfermedades ( artrosis , osteoporosis , diabetes , hipertensión ….) y para el control y curación de las dolencias que se padecen con la edad.

Nuestras necesidades nutricionales no son las mismas según vamos cumpliendo años. A medida que envejecemos hay que reducir las calorías y potenciar las proteínas, la fibra, el agua, las vitaminas y el calcio de nuestra dieta. Y además, comer más a menudo.

El ser humano está colonizado por bacterias. Desde que nacemos, estos pequeños microorganismos van poblando nuestra piel, vías respiratorias, tracto digestivo, vías urinarias… van creciendo en número, forman colonias y nos sirven de barrera protectora para evitar el sobrecrecimiento de las bacterias patógenas.
La obesidad y el envejecimiento juntos suponen un grave problema. En los ancianos el sobrepeso no es un tema estético sino que es un problema de salud

Todos tenemos claro que cuanto más nos cuidemos y avancemos con la edad de forma saludable, mejor estaremos física y mentalmente. Llevar una alimentación saludable y practicar ejercicio físico a lo largo de nuestra vida, hace que cuando lleguemos a una edad más avanzada, nuestro cuerpo sea capaz de trabajar y reaccionar en buenas condiciones, a los nuevos cambios que se producen en el organismo. Estos afectarán a nuestro metabolismo, al sistema circulatorio, sensorial, gastrointestinal, neurológico, inmunológico y también a nuestras necesidades energéticas.