Las dietas vegetarianas, y más aún las veganas, pueden conllevar algunas carencias nutricionales, ya que prescinden de alimentos de origen animal que aportan una gran cantidad de proteínas y minerales indispensables para el bienestar de nuestro organismo, en especial la Vitamina B12 , el calcio (en caso de veganos) ,el hierro... Sin embargo, se pueden obtener todos los nutrientes que necesitan si se incluyen en su alimentación una amplia variedad de alimentos de alto valor nutricional. A continuación, mostramos algunos ejemplos de estos grupos de alimentos que no deben faltar en una alimentación vegetariana.
  deporte  caminando En todos los consejos sobre salud y nutrición siempre se suele añadir la coletilla: además sería muy interesante que mantuviéramos una vida más activa o practicásemos algún deporte. Si eso es importante en todas las etapas de la vida, no lo es menos cuando llegamos a la llamada tercera edad. Pero eso, no siempre les parece posible a los implicados. Las excusas son muchas y variadas, que si tengo muchos dolores articulares, que si con mis problemas de azúcar no puedo seguir el ritmo, y un largo etcétera.  Nada más lejos de la realidad.
Por Isabel Franco Embarazada preparando verduras La embarazada debe conocer el valor nutricional de los alimentos veganos.

untitled 2Un vegetariano es una persona que no come carne (ni siquiera de aves) ni pescado o marisco, ni productos que los contengan. Dentro de ellos hay distintos patrones alimentarios que pueden variar considerablemente. El modelo ovo-lacto-vegetariano: basado en la ingesta de cereales, verduras, frutas, legumbres, semillas, frutos secos y también incluye productos lácteos y huevos. El lacto-vegetariano excluye los huevos, además de la carne, el pescado y las aves. El modelo vegano (o “vegetariano total o estricto”) excluye los huevos, los productos lácteos y el resto de alimentos de origen animal. Incluso en cada uno de estos modelos, puede existir una considerable variación en cuanto a qué productos animales se excluyen.

  Los divertículos son pequeñas protuberancias con forma de saco que pueden formarse en cualquier porción del tracto gastrointestinal, si bien donde aparecen con mayor frecuencia es en el intestino grueso, concretamente en el colon. La mayor parte de ellos se producen por un aumento en la presión interna del colon. Cuantos menos alimentos ricos en fibra se consumen, mayor es la presión en el interior del colon y, por tanto, más frecuente es la aparición de estas protuberancias. En la mayoría de los casos, las personas con divertículos no muestran ningún síntoma. La presencia de divertículos no es peligrosa en sí. No obstante, si el divertículo se lesiona o se infecta por acumulación de heces se desarrolla diverticulitis, que se cursa con cuadros de sangrado al defecar, dolor, inflamación abdominal e incluso fiebre. Los pacientes con manifestaciones clínicas leves (dolor abdominal, acompañado de febrícula con mínimos hallazgos en la exploración física, sin signos peritoneales y ausencias de leucocitosis, sin factores de riesgos inmunosupresión o comorbilidad) sin náuseas ni vómitos y con buen apoyo social, pueden ser tratados de forma ambulatoria con dieta líquida, para mantener una adecuada hidratación, y administración oral de antibióticos, durante 7-10 días. Los pacientes con diverticulitis aguda grave, deber ser hospitalizados. Divertículo  

Tratamiento dietético con fibra para la diverticulosis

  piramide-dieta-mediterranea Una dieta equilibrada podría ser sinónimo de una buena alimentación. Pero, comer bien no es comer mucho, ni limitar las calorías al máximo, ni eliminar determinados alimentos de la dieta, ni abusar del consumo de vegetales frente al consumo de alimentos animales.

Introducción

Desde hace algunos años estamos presenciando un aumento del interés en todos los temas relacionados con la alimentación, este interés se va incrementando a medida que va llegando al consumidor más información científica acerca de la estrecha relación entre dieta y salud. En la actualidad se considera que la alimentación no sólo tiene la función de nutrir, sino que también puede tener un papel importante a la hora de prevenir o curar enfermedades, sobre todo cuando estas son consecuencia de una alimentación insuficiente, excesiva o desequilibrada.