Tradicionalmente los frutos secos no se incluían en las dietas de control de peso debido a su alto contenido calórico, pero los últimos estudios demuestran que sus propiedades nutricionales son tan importantes que en pequeñas cantidades, sí son altamente recomendables.

  Ingredientes 85 ml de jugo de naranja natural 15 ml de vinagre balsámico, 1 cucharadita de 10 g de mostaza de Dijon 1 diente de ajo (picado fino) Sal y pimienta recién molida (al gusto) 160 g de diferentes clases de lechuga 80 g de frutos secos variados (nueces, almendras, avellanas) 1 manzana...

- PREPARACIÓN: 1. Limpiar los calamares. Cortar 100 gr gramos de cebolla, los frutos secos y las setas. 2. Calentar 2 cucharadas de aceite de oliva y rehogar los otros 100 gramos de cebolla durante 10 minutos. 3. Añadir las setas, remover 5 minutos y verter la salsa de tomate. Después de 2 minutos incorporar los frutos secos. Remover. Fuera del fuego, añadir el huevo entero. Salpimentar y mezclar el relleno para ligar.
Existen muchos estudios de prestigiosas universidades en todo el mundo que publican la gran cantidad de beneficios que reúne un solo fruto pequeño: el maní o cacahuate. Sus beneficios y propiedades han sido difundidas y no queda duda de que es uno de los alimentos más completos. Sin embargo, hace poco me plantearon esta interrogante mientras conversaba con unas amigas: ¿el maní es malo para el hígado? Todas comenzaron a lanzar sus ideas e hipótesis respecto a este tema tan poco tocado. En este post, te aclararé esta duda y te dejaré algunos datos más.
El anacardo (Anacardium occidentale) es considerado un fruto seco, pero en realidad es la semilla de un árbol perenne originario de Brasil y parece ser que fueron los colonizadores portugueses los que, atraídos por sus propiedades nutricionales, llevaron las semillas a la India y posteriormente fueron introduciéndose en el sudoeste asiático y África. El mayor productor continúa siendo Brasil junto a la India y África occidental.

Las personas que consumen más cantidades de vegetales de hoja verde, legumbres y frutos secos tienen menos infartos cerebrales.

Una revisión de los estudios realizados desde 1966 muestra de nuevo la relación entre el consumo de alimentos ricos en magnesio y una reducción del riesgo de sufrir ictus.