El cáncer de próstata es uno de los cánceres más comunes en hombres y el tratamiento temprano generalmente es muy efectivo. Sin embargo, al igual que otros tipos de cáncer, la obesidad aumenta el riesgo de enfermedad de la próstata agresivo. Un nuevo estudio, publicado en BioMed Central revista de acceso BMC Medicine, concluye que la grasa que rodea la próstata de los hombres con sobrepeso u obesos con cáncer de próstata proporciona un entorno favorable para promover el crecimiento del cáncer.
La red Predimed ha elaborado un cuestionario de 14 preguntas, capaz de realizar una valoración rápida de la calidad del patrón dietético global, según el modelo ideal de la dieta mediterránea tradicional. Esta red desarrolla el mayor ensayo realizado en España y en el que participan más de 7.000 personas. El cuestionario sobre la calidad de la dieta valoraba en cada participante cómo era su seguimiento inicial del patrón alimentario mediterráneo tradicional. Cada punto de más en esta escala se asociaba progresivamente a menores índices de obesidad. Esta relación inversa era especialmente llamativa para la obesidad abdominal. Este tipo de acumulación grasa es el que está ligado a las complicaciones metabólicas y cardiocirculatorias y que da lugar al síndrome plurimetabólico.
La obesidad causa una inflamación general, que a su vez está asociada a una mayor probabilidad de sufrir un síndrome metabólico. Esta inflamación se debe a una disfunción del endotelio, causado por leptinas, proteína C reactiva, interleuquinas y otras sustancias que aparecen en grandes cantidades cuando hay un exceso de grasa. El endotelio es un órgano que tiene una importante función en la regulación del tono vasomotor, en la proliferación y el crecimiento de las células de la pared vascular, en la adhesión de leucocitos a las células endoteliales, además de ejercer una barrera selectiva entre los compartimentos extra e intravascular. La presencia de factores de riesgo cardiovascular como la hipercolesterolemia, la hipertensión, la diabetes, la obesidad, el envejecimiento, el tabaquismo, etc., altera estas funciones.

Un experimento realizado en ratones ha demostrado que el uso de antiobióticos en individuos muy jóvenes altera el equilibrio intestinal y favorece la obesidad. Eso ya lo sabían los ganaderos que desde los años 50, y hasta los ochenta, cuando se prohibió esta práctica, administraban cantidades no terapéuticas de antibióticos al ganado, tanto ovejas como cerdos o terneros, y obtenían entre un 10 y un 15% más de peso. Lo que se explica ahora es por qué ocurre eso.

[caption id="attachment_6591" align="alignleft" width="168" caption="La buena cena"][/caption] Cuántas veces hemos oído a amigos, familiares, me voy a cuidar un poquito, que me sobran unos kilitos, así que ahora me cuido y " no ceno".  Para perder peso no tienes que dejar de comer, sigue leyendo y verás las posibles consecuencias.  
 TRATAMIENTO DIETÉTICO DE LA OBESIDAD El mejor tratamiento de la obesidad es sin duda su prevención. Pero, ante el problema ya instaurado, la dieta hipocalórica sigue siendo en la actualidad el pilar fundamental y la base irrenunciable del tratamiento de la obesidad. El objetivo fundamental del a dieta es la disminución de  su masa grasa, pero no hay que olvidar otros posibles objetivos secundarios, que conviene plantear desde el comienzo: mantener un peso estable, disminuir el riesgo de las complicaciones, modificar los comportamientos alimentarios anómalos, etc.
La llamada “tercera edad” comienza alrededor de los 60-65 años, y en ella se producen cambios físicos debido al desgaste propio de las células; cambios materiales por la pérdida del poder adquisitivo con motivo de una disminución de ingresos; cambios emocionales producidos por la pérdida de seres queridos, etc.  
La obesidad se ha vuelto una epidemia mundial. Más de 500 millones de personas, o uno de cada 10 adultos de todo el mundo, es considerado actualmente obeso, es decir más del doble que en 1980. las enfermedades cardiovasculares que pueden generar ataques cardiacos, ACV y otros episodios fatales, son la principal causa de muerte a nivel mundial, con 17,1 millón de muertes anuales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La obesidad es un síndrome metabólico complejo que se define como el aumento patológico en la cantidad corporal de grasa. Estas características permiten diferenciarla de otros estados de ganancia de peso, como la insuficiencia cardiaca congestiva o la hipertrofia muscular de los culturistas. Por esta razón se intentado cuantificar la obesidad y el sobrepeso y se han ido considerando distintos índices para determinarlo.
INTRODUCCIÓN La obesidad es la epidemia del siglo XXI porque ha aumentado mucho la prevalencia, actualmente los datos indican que un 14,5% de la población tiene un IMC mayor o igual a 30. La obesidad produce un 8,5% de muertes por asociarse con riesgo cardiovasculares y ocupa el 5º lugar entre los factores de riesgo de estas enfermedades.