En primavera existe un aumento de la radiación solar y una serie de cambios meteorológicos que afectan a nuestro organismo. En consecuencia, se producen ciertas hormonas para hacer frente a esos cambios. De ahí la expresión de la primavera, la sangre altera.
La polinosis o alergia al polen también es conocida como “fiebre del heno” o “rinitis alérgica estacional”. Precisamente es estacional, ya que algunas personas la sufren durante todo el año, mientras que para otros, los síntomas empeoran en determinadas épocas del año cuando se produce un incremento de los síntomas. Es durante la primavera, cuando se produce la polinización en las plantas (anemófilas, es decir, a través del viento) y los árboles están en flor.
Menopausia y papel de las isoflavonas.  La menopausia se produce cuando cesa la actividad reproductiva. Los ovarios tienen dos funciones: secretar óvulos y hormonas. Hay una disminución progresiva en los niveles de estrógenos endógenos lo que genera síntomas como aumento del volumen abdominal, distribución de la grasa de tipo superior, amento del riesgo de osteoporosis, riesgo cardiovascular, irritabilidad, sofocos, insomnio,....

Con la llegada de la primavera mejora nuestro humor, ánimo y comienzan las ganas de modificar no solo nuestro armario, sino nuestra actividad y alimentación, las cuales deben ser correctas en todas las épocas del año

El cuerpo absorbe y produce toxinas (desechos no afines al cuerpo y que lo perjudican) todos los días. Para ocuparse de las que absorbe del exterior, a través de la contaminación ambiental y los alimentos, y de las que él mismo crea, como los radicales libres, las bacterias intestinales y los parásitos.