El envejecimiento es un proceso natural y progresivo que cada uno de nosotros experimenta con diferente intensidad. En esta etapa de la vida se producen alteraciones estructurales y funcionales en los diferentes tejidos del organismo. Estas alteraciones funcionales pueden llevarnos a un estado de desnutrición. Como ejemplos podemos hablar de la disminución de las papilas gustativas y la capacidad olfativa, así como la producción de saliva . El tránsito de los alimentos por el esófago también se hace más lento y hay una menor secreción de ácido en el estómago, lo cual afecta a la digestión de los alimentos que comemos. También es frecuente la intolerancia a la lactosa, lo que limita el consumo de algunos lácteos, y la alteración de la capacidad de masticación, con lo que disminuye el consumo de alimentos como la carne.
El envejecimiento se presenta como un proceso de reducción de las capacidades y funciones del individuo, pero cada persona lo alcanza de una manera diferente. Así, puede haber ancianos longevos en perfectas facultades físicas y mentales, y adultos relativamente jóvenes cuyo estado de salud se encuentra seriamente deteriorado.

Un buen estado nutricional es necesario para mantener una salud óptima y evitar el desarrollo de enfermedades cuyas manifestaciones en la edad avanzada pueden complicar el envejecimiento fisiológico.

La obesidad y el envejecimiento juntos suponen un grave problema. En los ancianos el sobrepeso no es un tema estético sino que es un problema de salud

Todos tenemos claro que cuanto más nos cuidemos y avancemos con la edad de forma saludable, mejor estaremos física y mentalmente. Llevar una alimentación saludable y practicar ejercicio físico a lo largo de nuestra vida, hace que cuando lleguemos a una edad más avanzada, nuestro cuerpo sea capaz de trabajar y reaccionar en buenas condiciones, a los nuevos cambios que se producen en el organismo. Estos afectarán a nuestro metabolismo, al sistema circulatorio, sensorial, gastrointestinal, neurológico, inmunológico y también a nuestras necesidades energéticas.

El aumento de la esperanza de vida está cambiando la forma que tenemos de ver la “vejez”. En la actualidad, existe un incremento del porcentaje de personas de la llamada “tercera edad”, que no sólo quieren cumplir años o vivir más tiempo, también se busca una vida activa tanto física como mental. La OMS ya define lo que denomina “Envejecimiento Activo”

Mujer sonriendo

¿De donde viene éste neumático que tengo alrededor de la cintura? ¿Porqué no puedo perder esos últimos 3-4 kilos que antes perdía en unas semanas? ¿Porqué aunque peso igual que hace unos años, mi cuerpo se ve diferente? La mayoría de las mujeres en la edad adulta, tenemos que hacer cambios en la dieta y el ejercicio si queremos pasar por la menopausia sin engordar, lo cual además de cambiar nuestra apariencia, a veces es un riesgo para nuestra salud.
  deporte  caminando En todos los consejos sobre salud y nutrición siempre se suele añadir la coletilla: además sería muy interesante que mantuviéramos una vida más activa o practicásemos algún deporte. Si eso es importante en todas las etapas de la vida, no lo es menos cuando llegamos a la llamada tercera edad. Pero eso, no siempre les parece posible a los implicados. Las excusas son muchas y variadas, que si tengo muchos dolores articulares, que si con mis problemas de azúcar no puedo seguir el ritmo, y un largo etcétera.  Nada más lejos de la realidad.
Por Marga Astasio, asesora de novaLine  En el fisioterapeuta ¿Cuáles son los síntomas de la osteoporosis?
  • Deformidades de la columna
  • Dolor muscular
  • Dolor de cuello
  • Debilidad de los huesos/fracturas
  • Pérdida de talla
  Tipos de Osteoporosis
Por Marga Astasio, asesora de novaLine Mujer madura   Carmina nació y creció en un pueblecito de Galicia. Se alimentó muy bien, tomó mucha leche e hizo mucho ejercicio cuando era niña. Tras acabar sus estudios en la Universidad, se casó y tuvo dos hijos. Su familia y su trabajo en una oficina la mantenían muy ocupada y sin tiempo para practicar ejercicio. A los 48 años vino la menopausia. Un día, cuando tenía 70 años y estaba disfrutando de su jubilación, Carmina resbaló de una forma muy tonta al entrar en casa y se rompió la cadera. Se recuperó, pero a partir de aquí ya siempre necesito bastón para caminar. Carmina tenía osteoporosis, pero no lo sabía.