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Publicado por el jun 20, 2014 en Temporada | sin comentarios

Toxiinfecciones alimentarias, protagonistas del verano

Family on vacation eating outdoors            Las elevadas temperaturas del verano son las responsables de las numerosas toxiinfecciones alimentarias que tienen lugar en esta época. El calor provoca un crecimiento acelerado de los microorganismos.

            Las enfermedades de transmisión alimentaria, también conocidas como toxiinfecciones alimentarias, son aquellas patologías que se producen por la ingestión de alimentos contaminados con agentes biológicos (bacterias, virus y parásitos) o por las toxinas que ellos producen. Sin embargo, una contaminación microbiológica, incluso elevada, no tiene por qué manifestarse en el deterioro del alimento.

            Vómitos y diarreas son sus señas de identidad y salmonelosis, gastroenteritis por Enterotoxina Estafilocóccica y anisakiasis  son algunas de las enfermedades que pueden traerle de cabeza este verano.

            Los microorganismos son seres vivos: se alimentan, se reproducen y se relacionan con su entorno. Necesitan, por tanto, que el alimento que le  sirve de vehículo y de hábitat les brinde unas condiciones favorables. Disponibilidad de nutrientes, temperatura adecuada y tiempo para multiplicarse dan lugar a un escenario perfecto para una reproducción a velocidad inusitada convirtiendo un alimento inocuo en un alimento peligroso.

            Toma nota de los siguientes consejos para manipular y conservar los alimentos correctamente y así disfrutarás de un verano sin toxiinfecciones alimentarias.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 1.Consumir alimentos que hayan sido tratados o manipulados higiénicamente.

  • Consuma leche previamente pasteurizada o esterilizada
  • Las carnes, pescados y productos de repostería deben estar refrigerados o congelados
  • En los restaurantes es obligatorio usar ovoproductos para  elaborar mayonesas, salsa, cremas, etc. Si prepara estos alimentos en casa, consúmalos inmediatamente.
  • Si los huevos tienen restos de suciedad y los lava antes de usarlos, hágalo justo antes.

2. Cocinar correctamente los alimentos

El cocinado de los alimentos ha de alcanzar los 70ºC como mínimo en el centro de los alimentos.

  • Evite que los alimentos queden crudos en el interior, especialmente la carne, el pollo los huevos y el pescado.
  • Asegúrese de que las sopas y los guisos alcanzan la ebullición.

3. Mantener los alimentos a temperaturas seguras

  • Meta en el frigorífico lo más rápido posible los alimentos cocinados y los perecederos, preferiblemente por debajo de los 5ºC.
  • No guarde comida mucho tiempo en el congelador. Los alimentos para niños deben consumirse inmediatamente una vez preparados.
  • Descongele los alimentos en la parte baja del frigorífico.
  • En bares, cafeterías, restaurantes, etc. todos los alimentos deben estar protegidos por vitrinas, conservados en condiciones sanitarias adecuadas y siempre que sea preciso, refrigerados. Como consumidor, exija siempre que se cumplan estas medidas y si no se cumplen, rechace los alimentos.

4. Consumir los alimentos inmediatamente después de ser cocinados.

5. Un alimento cocinado, es un alimento higienizado.

  • Bajo la acción del calor, por encima de 60ºC, o del frío, a 7ºC como máximo: estas son las condiciones a las que debe mantener los alimentos que  no pueda consumir inmediatamente o las sobras que quiera guardar.
  • Para aprovechar las sobras, recaliéntelas bien.
  • El consumo del pescado en crudo o poco cocinado, como los boquerones en vinagre, congélelos antes durante varios días.

6. Separar siempre los alimentos crudos de los cocinados

  • Un alimento cocinado puede volver a contaminarse si está en contacto con los alimentos crudos o con utensilios de cocina, como cuchillos, tablas, superficies, trapos, etc. que hayan estado en contacto con un alimento crudo con anterioridad.
  • Evite el contacto entre alimentos crudos y cocinados.
  • Es preferible usar papel de cocina, el trapo de cocina es un excelente vehículo de contaminación.

7. Asegurar higiene y limpieza en la cocina

  • Tener las manos siempre limpias, lavarlas cada vez que haga falta y siempre después de ir al baño
  • Limpie la cocina diariamente, y almacene la basura en recipientes lisos, lavables, cerrados y que no estén cerca de los alimentos.

8. Mantener los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores y animales de compañía.

Los animales pueden ser portadores de gérmenes patógenos y parásitos que originan enfermedades de transmisión alimentaria. Proteja los alimentos guardándolos en recipientes cerrados.

9. Utilizar exclusivamente agua potable para beber y preparar los alimentos.

10. Y recuerde…

  • No consuma alimentos adquiridos fuera de los establecimientos autorizados.
  • Consuma agua potable; también para hacer hielo.
  • Seleccione alimentos saludables y frescos.
  • Lave las frutas y verduras para consumir en crudo
  • No interrumpa la cadena de frío.
  • Respete las fechas de caducidad.
  • Rechace los envases abombados, oxidados o deteriorados.

 

Fuente: Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición

              El periódico de la Farmacia

 

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