La deficiencia de calcio en la dieta o la disminución de su absorción intestinal se han considerado factores básicos en el desarrollo de la osteoporosis. El nutriente fundamental  para la salud del hueso es el calcio , que junto con el fósforo supone el 80-90% del contenido mineral óseo. El calcio además de la mineralización ósea interviene en otras funciones muy importantes del organismo como son: la contracción del  miocardio , la coagulación  sanguinea, controla la actividad  de las membranas  celulares  e interviene  en la  excitabilidad neuromuscular.
La osteoporosis es la pérdida del tejido óseo resultante de una disminución de las existencias de calcio que contienen los huesos; éstos se hacen porosos y pierden su resistencia. Es la complicación más grave de la carencia de estrógenos. La evolución es lenta e insidiosa y se manifiesta mediante: dolores difusos e imprecisos aunque tenaces, generalmente dorsales o lumbares; deformaciones debidas al aplastamiento de las vértebras que se comprimen; disminución progresiva de la estatura que puede abarcar de 3 a 12 cm.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad del esqueleto caracterizada por un descenso de la masa ósea, con un deterioro de la microarquitectura del tejido óseo y un aumento de la fragilidad de los huesos. Su manifestación clínica más característica es la fractura y las complicaciones que se derivan de ella.
La osteoporosis, es una enfermedad en la que el papel más importante lo juega la prevención, una prevención que, comienza ya en la infancia y en la juventud. En este sentido, las principales medidas preventivas consisten en administrar una cantidad apropiada de calcio en la alimentación de los niños y jóvenes, puesto que es a esas edades cuando el hueso es más apto para captar esa sustancia que le permite alcanzar un buen nivel de dureza, y realizar una vida suficientemente activa.