Estudios recientes apuntan a que llevar una alimentación vegetariana reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y se asocia a una disminución de los niveles de presión arterial y del "colesterol malo". Aunque este tipo de dieta puede ser beneficiosa, es importante recordar que también puede motivar carencias nutricionales si la elección y consumo de alimentos no son los adecuados.
Por Leticia Escolar, asesora de novaLine Alimentación en la menopausia A partir de los 40 años las necesidades metabólicas de energía de las mujeres disminuyen un 5% por cada década. Esto se traduce directamente en la necesidad de un aporte calórico menor.
En este blog que compartimos hemos hablado de muchos temas interesantes; uno de ellos es la dislipemia. Importante, por el número elevado de afectados en España y en el mundo pero, sobre todo, por las graves consecuencias que puedes sufrir tras padecerla varios años. Todos sabemos que la dislipemia, en concreto la hipercolesterolemia, es uno de los llamados Factores de Riesgo Cardiovascular. Los 2 últimos artículos sobre el tema se publicaron el 21 de agosto ("A vueltas con el colesterol y los triglicéridos") y el 11 de julio ("Colesterol y alimentación").  Hoy, de forma breve, quiero hablar sobre la forma más adecuada de cocinar para los que la padecen o para los que queremos prevenir que aparezca.