Beneficios de la lactancia materna a demanda

Los beneficios de la lactancia materna están avalados por asociaciones científicas nacionales e internacionales, entre ellas la AEP  (Asociación Española de Pediatría) y por supuesto la OMS (Organización Mundial de la Salud). ¿Pero cómo definimos la lactancia materna y la lactancia materna a demanda?. Según la OMS  “la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludable” y según la AEP ” la lactancia materna a demanda consiste en amamantar sin horarios ni tiempos de duración de las tomas prefijadas, es decir, siempre que el bebe dé muestras de necesitar mamar tanto de día como de noche”.

Los seres humanos somos mamíferos, si buscamos la definición de mamífero en un diccionario o en la wikipedia nos encontramos:  mamífero, animal vertebrado caracterizado por presentar glándulas mamarias que son solo funcionales en las hembras y que éstas utilizan para alimentar (amamantar)  a sus crías.

Teniendo en cuenta que nosotros los seres humanos somos mamíferos y la naturaleza nos ha proporcionado la forma más saludable de alimentar a nuestros bebés, como nos recomiendan la OMS y la AEP no tiene mucha lógica que a día de hoy todavía sigamos cuestionándonos la lactancia materna a demanda.

Está claro que la mayoría de las crías del resto de los mamíferos tienen a su disposición el poder mamar cuando lo necesitan, ya que mientras son lactantes no se separan de sus madres. Nosotros, sin embargo, bien por los horarios de trabajo, bien por nuestro ritmo de vida, no tenemos esa facilidad y cuando estamos con nuestros hijos también nos es complicado, ya que en muchos casos la vergüenza, la incomodidad, la falta de sensibilidad o los prejuicios nos impiden algo tan natural como amamantar a nuestro bebé.

Dar de mamar al bebé a demanda aporta beneficios a ambos, el bebé se alimenta de una forma sana y equilibrada y sufre una menor incidencia de enfermedades (1) y a la madre la ayuda a prevenir la ingurgitación (el exceso de leche en los conductos provoca la inflamación de los pechos) y la mastitis (inflamación del tejido mamario), ambas molestas y dolorosas. Si el bebé puede mamar cuando siente la necesidad y hasta que queda saciado, la producción de leche se regula en función de sus necesidades y de esta forma hay un mejor vaciamiento del pecho y por otro lado, la composición de la leche va variando desde el principio de la toma hasta el final de la misma ajustándose a las necesidades nutricionales del lactante (2).

En muchas culturas el pecho femenino se relaciona directamente con su función de alimentar al bebé, pero en la nuestra tiene una connotación sexual, eso hace que algo tan natural como amamantar a un bebé, pueda resultar mal visto. Debemos cambiar nuestra forma de pensar y eliminar prejuicios. No debería haber ningún problema en alimentar a un bebé que lo necesita, que tiene hambre, no debería avergonzarnos, incomodarnos…, ver algo tan natural como ver a una madre amamantando a su bebe.

 

Azucena Sampedro

Referencias:

1 Melissa Bartick MD. The Burden of Suboptimal Breast-feeding in the United States. A Pedriatic Cost Analysis

2 Klaus MH. The frequency of suckling. A neglected but essetial ingredient of beast-feeding.

Cómite de lactancia materna de la AEP.

 

 

Azucena Sampedro
azusamgar@hotmail.com