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Publicado por el ago 21, 2012 en Otros artículos de interés | 1 comment

A vueltas con el colesterol y los trigligéridos

¿TAN IMPORTANTES SON LAS CIFRAS?

La verdad es que sí. El colesterol es una sustancia de tipo graso que se encuentra de forma natural en todas las partes del cuerpo y es necesario para funciones importantes: forma parte de la membrana celular, interviene en la síntesis de hormonas sexuales, es precursor de la vitamina D y de las sales biliares, etc.

Una parte importante del colesterol es sintetizada por el propio organismo y, otra parte proviene de la dieta. El colesterol no circula como tal por la sangre, sino que lo hace unido a una serie de proteínas: LDL-colesterol, es decir, colesterol unido a proteínas de baja densidad (colesterol malo), y HDL-colesterol o colesterol unido a proteínas de alta densidad (colesterol bueno).

Los triglicéridos son también grasas con funciones específicas: constituyen la principal reserva energética del organismo animal; nos aíslan del frío; producen calor cuando se degradan en el metabolismo, etc. La principal fuente de triglicéridos es la grasa de la dieta.

Tanto el colesterol como los triglicéridos son LÍPIDOS (o grasas) y se llama DISLIPEMIA a cualquier alteración en los niveles normales de lípidos plasmáticos (fundamentalmente colesterol y triglicéridos). Se debe buscar activamente a personas con el colesterol elevado (hipercolesterolemia) por su gran importancia como factor de riesgo cardiovascular. En cambio, la detección de hipertrigliceridemia (triglicéridos elevados) sólo se recomienda en determinados casos, por ejemplo, en enfermos diabéticos.

¿QUÉ CIFRAS DEBEMOS CONOCER?

Se recomienda la siguiente clasificación simplificada de las hiperlipidemias (aumento de los lípidos en sangre) por sus implicaciones terapéuticas:

  • Hipercolesterolemia límite: colesterol total 200-249 mg/dl y triglicéridos < 200 mg/dl.
  •  Hipercolesterolemia definida: colesterol total > 250 mg/dl y triglicéridos < 200 mg/dl. En personas diabéticas se habla de hipercolesterolemia definida con valores de colesterol > 200 mg/dl.
  •  Hipertrigliceridemia: colesterol total < 200 mg/dl y triglicéridos > 200 mg/dl. En pacientes diabéticos se habla de hipertrigliceridemia con cifras > 150 mg/dl.
  • Hiperlipidemia mixta: colesterol total > 200 mg/dl y triglicéridos > 200 mg/dl.

Además de las cifras de colesterol total, también es necesario conocer las cifras de c-HDL (colesterol bueno) y c-LDL (colesterol malo). El c-HDL debe ser superior a 40, y las cifras superiores a 60 se consideran un factor protector, mientras que el nivel óptimo de c-LDL debe ser inferior a 100, considerándose el límite alto 130.

Un solo análisis no es concluyente; cualquier alteración en los niveles de colesterol o triglicéridos debe confirmarse, al menos una vez, con otra determinación en un periodo de 2 a 8 semanas.

 ASPECTOS A TENER EN CUENTA ANTES DE UN ANÁLISIS:

En general, para mantener la fiabilidad en las determinaciones de lípidos, se recomienda estandarizar las condiciones analíticas:

  •  Retrasar cualquier extracción por lo menos 3 semanas tras una enfermedad leve intercurrente o modificación dietética (vacaciones, navidad…) o 3 meses tras cirugía, un traumatismo o enfermedad grave (Ej. infarto de miocardio), fin de un embarazo o lactancia.
  •  Suspender cualquier medicación no imprescindible por lo menos un mes antes de la extracción (a menos que sea un medicamento para disminuir los lípidos y se desee comprobar su efecto).
  • Realizar la extracción tras 12-14 h de ayuno si, además de colesterol total, van a determinarse triglicéridos y cHDL.
  • Mantener al paciente con su dieta, estilo de vida habitual y peso estable durante las 2 semanas previas a la extracción.
  • Evitar el ejercicio físico intenso durante las 24 horas previas a la extracción.
  • El individuo debe estar sentado por lo menos 5 minutos antes de la extracción de sangre.

TRATAMIENTO

El primer paso en cualquier plan terapéutico de un paciente con hiperlipidemia es la modificación del estilo de vida, que incluye un cambio de los hábitos dietéticos y la práctica de ejercicio físico tratando de alcanzar el peso ideal, así como el abandono de hábitos tóxicos como el consumo de tabaco y alcohol. Esto debe intentarse, de manera aislada, entre 3 y 6 meses

  •  La dieta recomendada para la prevención y tratamiento de la arteriosclerosis, y sus manifestaciones, es la dieta mediterránea.
  •  Ejercicio físico de tipo aeróbico: correr, bici, nadar, etc, más de 30 minutos y 3 o más días por semana, con una intensidad capaz de mantener las pulsaciones entre el 60 y el 85% de la frecuencia cardiaca máxima teórica (220 menos la edad).

En las siguientes tablas se puede observar la relación existente entre factores físicos y alimentarios y la enfermedad cardiovascular. Dichas tablas están basadas en estudios científicos

Evidencia convincente entre factores alimentarios y riesgo para la enfermedad cardiovascular (ECV)

EPA: Ácido eicosapentanoico; DHA: Ácido docosahexanoico.

Evidencia probable entre factores alimentarios y riesgo para la enfermedad cardiovascular (ECV)

Evidencia posible entre factores alimentarios y riesgo para la enfermedad cardiovascular (ECV)

1 Comment

  1. Un buen artículo. Claro y fácil de entender.

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